jueves, 23 de abril de 2020

Las calles de Huaral en tiempos de pandemia

Plaza de Armas de Huaral en tiempos de pandemia


Crónica de una mañana 
Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo
Eran a las 7 de la mañana y tenía que salir de casa. Habían transcurrido casi 40 días desde la última vez que lo hice. Entonces, emprendí una caminata por las principales calles de Huaral. Mi objetivo era llegar al centro de la ciudad, donde se encuentran los principales negocios autorizados por el Gobierno, debido a la cuarentena por la presencia del Covid-19. Desde luego, salí temprano  para evitar colas y poder pagar los servicios básicos de la casa.
En mi recorrido cruzaba de una vereda a otra para acortar el tiempo. Las calles se mostraban solitarias, se apreciaba uno que otro auto circulando en marcha lenta. En las puertas de algunas viviendas se encontraban  autos estacionados llenos de polvo, como si los hubieran desenterrado de algún desierto desconocido. También, me crucé  con algunos  perros que expulsaban su orina con la pierna levantada en los árboles y postes de su vecindario. Uno que otro poblador asomaba para verme pasar.  Por supuesto, que acatando el mandato gubernamental, y por mi  propia seguridad, iba con mascarilla y a paso acelerado. No faltó alguien que salió para ver mi retirada, quizás, confundiéndome con el último avezado que atracó en su barrio antes de la cuarentena.
 A paso acelerado llegué al centro de la ciudad, después de cruzar un damero de casas construidas a base de ladrillos. El sol me acompañó, en algunos momentos,  cuando pasaba sobre las veredas que lucían desoladas por la falta de transeúntes.
En el centro de la ciudad me topé con varias personas que hacían colas para los bancos, farmacias, negocios y agentes. La mayoría guardaba prudente distancia entre las personas que acudían a cada recinto, usando sus respectivas mascarillas. Otros, más osados, tenían las mascarillas como si fueran collares; es decir, lo llevaban en el cuello. Me preguntaba, quizás porque les aburría, negligencia fatal o un desafío a la muerte?. Me crucé con varios soldados elegantemente vestidos, quienes con fusil al hombro ponían orden para el distanciamiento físico entre personas; es decir, el distanciamiento social que se ha hecho famoso en el mundo para evitar contagiarnos del coronavirus.
En plena cola, guardando una distancia prudente, nos saludamos con algunos conocidos, tal vez debido al reconocimiento corporal de nuestra vieja amistad. 
No pude dejar de visitar la Plaza de Armas. Se veía desolada y ningún vehículo ingresaba al corazón de Huaral, salvo los patrulleros, porque los principales puntos de acceso se encontraban cerrados con tranqueras. Pude notar el cielo azul de una mañana de otoño que conjugaba con la negrura de las pistas y el rojizo de la plaza. Las bancas lucían acongojadas y uno que otro cruzaba con temor la sala principal de la ciudad. Contemplé la esquina donde solíamos encontrarnos con muchos amigos periodistas; pero, ésta lucía impávida y solitaria, y como para probar su existencia le acompañaba unos faroles coloniales pintados de verde que se convirtieron en ocasionales testigos de nuestro paso en ésta ciudad de pagos y preocupaciones por seguir viviendo.
Luego, emprendí mi retorno cruzando por el centro de la pista, conservando la distancia sanitaria para no acercarme a otros que llegaban, a esas horas, al centro de la capital de la provincia. En verdad, no había carros como en otros tiempos. Me sentía libre, como cuando solía caminar por los cerros de mi tierra. Lo último que pude ver de la ciudad y con toda claridad fue la calle Luis Colán. En ella, sentado sobre la vereda, mientras unos hacían sus colas para alguna entidad financiera, se encontraba Manuel. Sí, aquel indigente que le ha dado renombre a Huaral, por su fortaleza moral  y física para  imponerse a los designios de la vida. Muchos lo apodan “loco”; pero, creo que simplemente es la estrella viviente de un pueblo que, por ratos, agoniza, pero finalmente sabe levantarse con creces.
Durante mi regreso, que tuvo el mismo recorrido, venía pensando que, en efecto, Manuel es para nuestro pueblo símbolo de fortaleza y grandeza. Él nos ha demostrado que, a pesar de la dureza de la vida, podemos salir adelante. Vencer al nuevo coronavirus depende de nosotros. Hoy nos quejamos de la cuarentena, pero mañana estaremos jubilosos, si cumplimos las reglas como debe ser. Si te crees rebelde e inmune, no lo hagas por los demás, hazlo por tu familia.
Eran a las diez de la mañana y ya estaba en casa otra vez.

lunes, 22 de julio de 2019

Huaral: contaminación del río Baños o Cochamayo


Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo

Río Cochamayo, Atavillos Alto, Huaral.
 Con bastante indignación he podido ser testigo de cómo el día 20 de julio del 2019, el río  Baños o Cochamayo ha sido contaminado, de manera irresponsable, sin siquiera saber hasta el momento quienes han ocasionado tan escalofriante situación. Las aguas se mostraban negras y con un olor nauseabundo. Quienes hayan ocasionado esta acción deben ser denunciados por las autoridades correspondientes.
Este río es uno de los más grandes afluentes del río Chancay o Huaral, de ahí la importancia de esta denuncia pública, para que tome acciones el Ministerio del Ambiente y otras autoridades como el de salud, regional, Ministerio Público, etc. 
Indignación porque soy usuario ancestral de dichas aguas. Sin embargo, mi indignación va más allá, porque estas aguas discurren todo el valle de Huaral. En  algunos casos hasta lo utilizamos para consumo humano.
Esperamos que la Autoridad Local del Agua, autoridad municipal, tanto distrital y provincial sepan explicar a la población sobre las consecuencias negativas para la salud, por el  consumo de estas aguas, tanto para riego como para consumo humano. Esta acción irresponsable es considerada como un atentado a la vida por lo que urge la presencia de las principales autoridades.
Para muestra les presento el vídeo garbado por mi persona.


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miércoles, 5 de junio de 2019

Veda temporal: prohíben pesca de truchas en ríos, lagunas y riachuelos de la región Lima

     Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo
  
       Mediante Resolución Ministerial N° 171-2019-PRODUCE, se establece la prohibición temporal de la pesca de la trucha arco iris. Como se sabe, esta especie es la que existe en nuestros ríos, lagunas  y riachuelos de nuestra vasta región Lima.
              En los últimos tiempos, la trucha se ha convertido en un alimento fundamental para el hombre andino por lo que requiere su conservación para una adecuada reproducción.
        Al respecto, el Ministerio de la Producción, mediante la norma citada, establece el período de veda reproductiva del recurso hidrobiológico “trucha arco iris” Oncorhynchus mykiss en los cuerpos de agua del departamento de Lima, en el período comprendido entre el 01 de junio hasta el 30 de setiembre de 2019; quedando prohibida toda actividad extractiva que involucre a esta especie, incluyendo la pesca deportiva, así como, su comercialización y transporte en dicha región; a excepción del recurso proveniente de los centros acuícolas.
Dependerá ahora de las autoridades y de los ciudadanos su cumplimiento.
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jueves, 13 de septiembre de 2018

El ocaso de la política


Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo

        Estamos acudiendo a un oscurantismo terminal en la política peruana. Nunca como ahora, en las vísperas de las próximas elecciones municipales y regionales, el poblador no tiene claro por quién votar y esto es peligroso, porque cualquier advenedizo puede terminar siendo autoridad. Un buen reflejo de ésta realidad, es  cuando, cada día, vemos como en el Congreso  los legisladores en un pugilato de palabras se dicen de todo,  y  luego se juntan para tranzar sus propios intereses.  Desde luego, un mal ejemplo para toda la población y el recrudecimiento del  cáncer terminal para la política nacional.
          Es bueno recordar, que hace 200 años los próceres y precursores lucharon por la independencia del Perú. Pero, esto no fue gratis, una vez proclamada la independencia muchos de ellos se cobraron los gastos de la lucha y otros fueron pagados con tierras y beneficios gubernamentales de la época. En ése entonces, por las venas del pueblo peruano; es decir, de la gran mayoría de peruanos abusados y explotados se paseaba un patriotismo puro, de amor a su tierra, a su pasado. Reclamaban con orgullo ése incanato que se iba extinguiendo lentamente en nuestra  sociedad.  Pues, habían visto en la colonia española  un régimen corrupto,  explotador y abusivo.  Por eso era justo y merecido entregar hasta la vida por la libertad de nuestra patria. 
            Pero, de eso se aprovecharon unos pocos que siempre buscaron llegar y tener el poder como mecanismo de abuso y dominación. Desde la independencia hasta la fecha, hemos tenido 61 presidentes de la república. Si bien, no todos; pero la gran mayoría han estado envueltos en corrupción. No de ahora, sino, incluso,  después de la independencia y durante  la guerra con Chile. Unos dejaron obras sobrevaloradas, otros, fueron creando grupos ocultos de poder y han fortalecido empresas monstruosas de corrupción. Y, como es lógico, se han hecho ricos con el correr de los siglos, al extremo que, han heredado a sus generaciones inmensas fortunas que ahora son los dueños del Perú, y se valen de la política para proteger sus riquezas mal habidas.
             De este mal ejemplo histórico,  a paso lento, otro grupo de peruanos han despertado y  se han dado cuenta que hacerse ricos en el Perú es fácil. El el camino es llegar al poder a cualquier costa. Pensando ya no en las grandes mayorías, sino en usar a  la política como una alternativa para resolver sus problemas económicos personales  y familiares.
          No es raro escuchar ahora, que los ex alcaldes y ex presidentes regionales se van a la reelección a otras jurisdicciones. Ex alcaldes ponen de candidatos a alcaldías y regidurías a sus hijos y familiares, como si esto fuera un botín personal o familiar. Ya no es raro, por ejemplo, en estas elecciones ver cómo, al no tener partidos políticos bien cimentados, los candidatos que ayer despotricaban a unos, hoy van juntos tomados de la mano. Hemos, acaso, renunciado a esos principios que debe tener todo aspirante a política?  Antes, ser de izquierda era un honor. Hoy da igual que pienses como de derecha o izquierda, porque lo que más interesa es el poder, venga de donde venga.
            Pareciera que se está cumpliendo, lo que una damisela dijera en la tv basura: “business son business”.
           Ya no se puede creer en nadie, dice la gente. Entonces, a quien le creemos? No les parece que ésta respuesta  es peligrosa?  Si pues, en toda su dimensión es peligrosa.  Pues, ocurriría que algún forastero termine siendo autoridad o nos termine ganando  el pensamiento extremo con ánforas llenas de votos en blanco o viciados.
               Estamos advertidos.
            Alguien tendrá que aliviar ésta fiebre que está  a punto de reventar el termómetro.  Elegiremos, acaso, al menos sospechoso de corrupción o a un corrupto que nos llene de regalos, quién sabe por qué?
            Pensando con un poco de hielo en la cabeza. La política como está ya  no sirve de mucho. Estamos viendo cómo la justicia en el Perú es para quienes  tienen dinero y el poder político. En vez de buscar soluciones, las entrampa.  Por lo tanto, debemos trabajar pensando en una nueva constitución, donde el pueblo tenga capacidad de participar y no ser usado, cada cierto tiempo, para validar con sus votos a autoridades corruptas. O tal vez, en una mañana no lejana estemos pregonando por calles y avenidas que se refunde la  república del Perú. La solución está en nosotros.

jueves, 19 de abril de 2018

Así nació la Asociación Progresista “San Pedro de Pirca”, Huaral, Lima

Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo

La historia de las Comunidades Campesinas es muy rica en conocimiento ancestral.  Su trascendencia cultural, desde hace muchas décadas, ha migrado conjuntamente con sus hijos a las grandes ciudades de nuestro país; incluso, al extranjero. Por ejemplo, los hijos de la Comunidad Campesina "San Pedro de Pirca", allá, por la década de los años 50 y 60, migraron hacia Lima, que era y sigue siendo la ciudad de las oportunidades, tanto para el estudio como para el trabajo.
Sin embargo, los hijos migraron con su cultura, llevando entre sus venas: el huayno, su comida y la forma mancomunada de hacer los trabajos.  Tal es así que, en el año 1965, los hijos residentes en la ciudad de Lima,  fundan la Asociación Progresista “San Pedro de Pirca”.
Recuerdo ahora, que, en dicha Asociación, en mi época de estudiante universitario, allá por el año 1984, tuve la suerte de ser Secretario de la Asociación Progresista “San Pedro de Pirca”, cuando mi hermano, Juan Castañeda Pardo, asumió la presidencia.
Revisando entre mis archivos, encontré una copia simple del acta de fundación de la Asociación Progresista “San Pedro de Pirca”. Aunque luce amarillenta, por el correr de los años, les presento para el conocimiento y orgullo de mis paisanos de Pirca, como parte de nuestra historia generacional.
Seguramente, los que aparecen en dicho testimonio escrito ya no estarán entre nosotros; pero, mi reconcomiendo póstumo a todos ellos, porque dieron su cariño y su entusiasmo por la tierra que nos vio nacer, bajo el lema: "Por Pirca todo nos une, nada nos separa”.
Primera hoja del acta de fundación

Segunda  hoja del acta de fundación




lunes, 9 de mayo de 2016

Rinden homenaje a poeta y escritor huaralino, Pedro Castañeda Pardo

En una breve, pero emotiva ceremonia llevada a cabo en la Casa de la Cultura de la ciudad de Huacho, el viernes 06 de mayo del 2016, se rindió homenaje al poeta y escritor huaralino, Pedro Castañeda Pardo.
Es una de las pocas veces donde se ha visto que, en el ambiente cultural, se le tributa un homenaje, en vida, a un poeta y escritor por su aporte cultural a favor de la provincia de Huaral.
Dicho reconocimiento fue otorgado por la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima, en la persona de su presidente Lic. Germán Rodas Vásquez, acto en el cual estuvieron presentes connotados poetas de la región Lima, como: Julio Solórzano Murga, Oscar Castillo Banda, Hernán Anaya Arce, César Colán Valladares y otros egregios representantes de las letras de esta región.
Al momento de recibir el diploma y la medalla de reconocimiento, Pedro Castañeda Pardo, dijo: “recibo este reconocimiento con mucha humildad y se lo dedico a Huaral en vísperas de cumplir sus 40 años como provincia”.
Ante un auditorio, donde la mayoría de sus concurrentes eran jóvenes, se le tributó este homenaje a la literatura huaralina, en la persona de Pedro Castañeda Pardo.
Pedro Castañeda Pardo, dio lectura a dos de sus poemas “Atavillano” y “No maten a mi río”, recibiendo aplausos de los concurrentes por su hondo contenido humano de dichos versos.
Este reconocido escritor y poeta huaralino tiene innumerables publicaciones entre los que destacan los libros: Conociendo la provincia de Huaral, remembranzas de Huaral, Cuentos de un Caminante y poemas como: El día que yo nací, Atavillano, Sentimiento atavillano, Yo soy de piedra,  No maten a mi río, etc.
El poeta y escritor huaralino, Pedro Castañeda Pardo, recibiendo el reconocimiento del Presidente de la Sociedad de Poetas y Narradores de la región Lima.

El poeta y escritor huaralino, Pedro Castañeda Pardo, dando a conocer su producción literaria en la casa de la Cultura de Huacho.

sábado, 23 de enero de 2016

Pisquillo, el de siempre

Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo

                                  Hoy estuve recorriendo parte del distrito de Aucallama, lugar  donde se ubica el Resto Arqueológico de Pisquillo que pertenece a la Cultura Chancay.  Si pues,  en efecto, recordaba que  hace unos 13 años, exactamente en enero del 2003, publiqué un artículo en la Revista “La Naranja” de mi amigo Víctor Vilca Uribe, cuya copia  anexo a la presente nota, donde daba a conocer mi natural preocupación por el estado de conservación de dicho recinto.
                                  Hoy sentí el mismo sentimiento de indignación al recorrer  dicha zona.  Casi poco o nada se ha hecho por preservar, como debiera ser, dicho espacio. Ojalá, ahora que hay presupuesto para sostener una burocracia dorada en el gobierno central y regional se le ponga un poco más de interés en trabajar por su conservación.
Lo demás ya es conocido.

Pedro N. Castañeda Pardo
Artículo publicado en el año 2003, en la Revista la Naranja de Huaral.

sábado, 2 de enero de 2016

Distrito “San Miguel de Acos” celebró 59 años de creación política

Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo

El alcalde Leoncio Espinoza Herrera y el cuerpo de regidores de la Municipalidad Distrital "San Miguel de Acos".
 El último jueves 31 de diciembre del año 2015, con una serie de actividades sociales y culturales se conmemoró el 59° aniversario de creación política del distrito “San Miguel de Acos”, jurisdicción de la provincia de Huaral, región Lima.
A dicho acto asistieron personalidades,  pobladores y autoridades de la jurisdicción entre los que se contaba a los niños y jóvenes que, con entusiasmo escucharon el discurso de orden dado por el actual alcalde, don Leoncio Genaro Espinoza Herrera.
En su alocución, la primera autoridad edil recordó que, el distrito “San Miguel de Acos” se creó políticamente el 31 de diciembre de 1956,  mediante Ley N° 12687.
Como se sabe, hasta entonces, la localidad de Acos que asumió como capital del distrito pertenecía al distrito de Lampián y los pueblos anexados de San Cristóbal de Huascoy San Juan de Uchuacuánico correspondían al distrito de Atavillos Bajo.
 Así surgió este distrito que, en estos tiempos,  gracias al empuje de sus pobladores y autoridades está logrando un desarrollo admirable, tal como se puede apreciar en la reciente inauguración del asfaltado de  sus calles.
En otra parte de su intervención, el alcalde hizo entrega de un terreno adquirido por la Municipalidad de aproximadamente 10,000 metros cuadrados para el nuevo proyecto urbanístico de esta localidad, donde se construirá un complejo educativo y los principales locales públicos con que debe contar toda ciudad que está en crecimiento, dijo emocionado, Leoncio Espinoza Herrera.
Los pobladores reconocieron con merecidos aplausos el trabajo que viene realizando su alcalde proyectándose al futuro.
Finalmente se brindó un almuerzo a todos los concurrentes en el nuevo terreno adquirido por la Municipalidad donde los pobladores y autoridades bailaron como muestra de alegría.




jueves, 26 de marzo de 2015

Chosica: una experiencia de miedo y sufrimiento

Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo
Horas de desesperación, desolación. Las sirenas de los patrulleros, bomberos y ambulancias sonaban con insistencia. La tarde retumbaba a dúo con el río que pasa rasante al recinto de Huampanì donde nos encontrábamos alrededor de trescientos docentes de la región  Lima Provincias, en un curso de capacitación organizado por el Ministerio de Educación.
 Eran a eso de las cinco de la tarde del lunes cuando la lluvia se presentaba tímidamente en la zona de Chaclacayo; mientras a unos cuantos kilómetros, en Chosica, se producía una tragedia con hermanos nuestros cuyas viviendas eran arrasadas por los huaycos que descendían con furia y sin hacer distinción de raza o condición social.
 La tarde se fue poniendo fúnebre cuando el tren que desciende del Centro del Perú, aún con más insistencia, tocaba su ronca bocina que anunciaba al valle la tragedia que venía ocurriendo a unos minutos de distancia de nuestra estadía momentánea.
La gente rumoreaba! Huayco!,! Huayco!. ¡Tragedia señores, tragedia señores! ¡El río se lleva a Chosica!, decía la multitud desconcertada. Unos corrían sin rumbo.
Como es natural, nuestra curiosidad por los sonidos de las sirenas y los golpes despiadados del río nos llevó hasta el lugar de los hechos. Mi amigo, Félix, con su auto, nos transportó rápidamente; pues nuestro compañero Oscar,  tiene a sus familiares en dicha localidad. Unos minutos y estábamos en el lugar. El auto iba lanzando de sus ruedas lodo que salpicaba al parabrisas. Mientras una emisora desde la capital daba cuenta de dicho suceso trágico para todos los peruanos. Cruzamos el puente. El río emanaba olor a tierra. Nunca había percibido tal ferocidad a pesar de que mi vida siempre ha estado ligada al río, a mi río madrugador del valle de Huaral.
Pude tomar algunas fotos cuando la tarde ya fenecía. Filas de camiones. Personas que corrían de un lado a otro. Unos lloraban, otros gritaban en busca de sus seres queridos. Nada pudimos hacer. Llamamos a nuestras familias para darles tranquilidad, pues sabían que estábamos en esa zona por razones de capacitación.
Muchas cosas pasaron por mi mente, pero la impotencia se apoderó de nosotros. Los patrulleros y ambulancias iban llegando con más frecuencia. Oscar logró comunicarse con su familia, vía celular, dando cuenta que estaban sanos y salvos.
A nuestra vuelta. Muchos colegas estaban desconcertados. Unos querían regresar a sus lugares de origen, pero eso no ocurrió.  Teníamos que continuar con nuestra jornada. Además, no habíamos sido incluidos en la zona de riesgo.
El río en la noche llevaba piedras, cuyos golpes  podía sentirse hasta nuestras habitaciones. Como es natural, entre nosotros sentíamos miedo por la posibilidad de que se desbordara el río.
Esta tragedia nos ha hermanado mucho más. Hemos reflexionado sobre las sorpresas que nos puede dar la naturaleza. Pero también lloramos por aquellas familias que están sumidos en la desgracia. Ojalá pronto, con la ayuda solidaria de los peruanos y de las entidades gubernamentales se  pueda aminorar, en algo, su dolor.


miércoles, 28 de enero de 2015

Petroglifos de Colcapampa: importante vestigio en la historia de Huaral

       Escribe: Pedro N. Castañeda Pardo   
           
                                                                
Por fin, gracias a la perseverancia del autor del presente artículo, el Ministerio de Cultura iniciará estudios a los Petroglifos de Colcapampa, jurisdicción del distrito de Atavillos Bajo, provincia de Huaral, región Lima.
Según documento dirigido por el Ministerio de Cultura al suscrito, ésta entidad pública da cuenta de que, en efecto, los petroglifos de Colcapampa de Huaral no se encuentran registrados ni reconocidos como patrimonio nacional, por lo que en breve se estarán dando inicio a las labores de reconocimiento.
 En nuestro afán por difundir la cultura de la provincia de Huaral hemos venido alzando nuestra voz desde diversas tribunas, hasta que hemos llegado al Ministerio de Cultura. No es la primera vez, sino que a través de diversos artículos y en el libro de mi autoría “Conociendo la Provincia de Huaral”, cuyo ejemplar se encuentra en los archivos de la Biblioteca Nacional del Perú,  di a conocer la existencia de dicha evidencia histórica. Pues hasta ahora no se tenía conocimiento que autoridad alguna había realizado acciones de reconocimiento, protección y difusión de tan importante vestigio humano.
Consecuentemente, considero, a mi  modesto entender, de que este valle habría estado habitado desde hace  miles de años; pues los Petroglifos de Colcapampa así lo demuestran, tal como ha ocurrido en otras partes del Perú y el mundo. Por lo tanto, debe ser protegido; es más, es uno de las pocas evidencias en la provincia de Huaral que demostrarían de que este prominente valle fue habitado desde tiempos inmemoriales, y que siglos después se forjó otras culturas como “Los Atavillos” y Chancay.
Estos grabados en piedra están expresados en diversas figuras totémicas o especie de culto idolátrico. Llama poderosamente la atención las figuras geométricas de algunos grabados, así como de la serpiente, el sol, las estrellas, aves, el puma y otras especies, cuyos grabados han sido realizados con habilidosa perfección.
Los petroglifos de Colcapampa se ubica en la carretera de Huaral hacia Acos, a la margen izquierda del río Chancay o Huaral, Latitud Sur 11°18´58.94”, Latitud Oeste 76°52´05.65” a una altura aproximada de 1,245 metros sobre el nivel del mar.
Al respecto, he solicitado al Ministerio de Cultura, SE EMITA RESOLUCIÓN DE RECONOCIMIENTO DE LOS PETROGLIFOS DE COLCAPAMPA, JURISDICCIÓN DEL DISTRITO DE ATAVILLOS BAJO, PROVINCIA DE HUARAL, COMO PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN, el mismo que ya ha merecido respuesta positiva por parte de dicha entidad.
 En el afán de fortalecer la identidad en la provincia de Huaral  no desmayaremos en nuestro firme propósito de conservar y dar a conocer lo nuestro. 
En consecuencia, el presente artículo sirva como un estímulo para contribuir a la conservación de tan preciado vestigio humano. De nosotros depende para que las futuras generaciones puedan conocer las huellas que nos dejaron nuestros antepasados.
Brian Nicolás Castañeda Huavil en los Petroglifos de Colcapampa-Huaral.

Pedro Castañeda Pardo, autor del presente artículo.

Petroglifos de Colcapampa-Huaral.


jueves, 11 de diciembre de 2014

Diferentes escenas, una misma realidad

              Escribe: Pedro N. Castañeda  Pardo

               Hace unas semanas estuve en Pirca, capital del distrito de Atavillos Alto. Por cierto, tiene una Plaza de Armas extraordinaria, llena de flores y verdor. Desde dicho lugar pude apreciar cómo de manera irresponsable se quemaba la ladera que corresponde a la Comunidad de Viscas,  jurisdicción del distrito de Pacaraos. Desde mi ubicación, distante a unos tres kilómetros en línea recta, atravesando el espacio azul pude fotografiar esa escena que, sin duda, me espantó.  Eran a las once de la mañana, para ser más exacto. En esa plaza no había más personas que mis acompañantes, que éramos cuatro en total. No podíamos dejar de enojarnos al notar cómo los viejos y nóveles arbustos naturales se iban consumiendo y, de paso, seguramente achicharrando los pequeños animales que conforman la milenaria fauna de dicho lugar.  De seguir así, en unas décadas estos espacios serán cerros desérticos provocados por la acción del hombre en menoscabo del mismo hombre.
               Seguidamente, giré unos ciento ochenta grados y con mi cámara pude registrar otra escena similar, pero ya consumada. Las huellas de un incendio en el cerro que colinda con los restos arqueológicos de Rancocha, dejaba como evidencia piedras negruzcas, alertando que  no hacía mucho, había sido víctima de un atroz incendio. Se notaba que las llamas habían llegado a quemar las achupallas que adornan, de manera natural, dicho recinto arqueológico; por cierto, patrimonio y orgullo de los pirqueños. No alcanzo a imaginar la cantidad de humo que seguramente emanó dicha acción que perjudica y puso en riesgo nuestro patrimonio cultural.
            Ya no sentía enojo, sino consternación. En pocos minutos, mi estado emocional se había trastocado.  Si pues, no era para menos. Recordé a mis padres, a mis abuelos y me dije, si lograra realizar una prueba de ADN a los huesos de los antepasados que se encuentran en Rancocha, seguro que encontraría muchos que me corresponden.
             Entonces, a pesar de los días, con este sentimiento encontrado de enojo y tristeza, invoco a las autoridades que fomenten la cultura, la protección del medio ambiente con acciones concretas. A los profesores que expliquen a los estudiantes, que situaciones como estas contribuyen a debilitar la flora y la fauna de nuestros pueblos. Es más, estamos contribuyendo al deterioro de nuestro planeta. Las fotografías que adjunto al presente artículo son las muestras de lo que sostengo.
           Finalmente, si cambiamos de actitud, no será necesario llevar a cabo reuniones de café para hablar del calentamiento global.


 Vista tomada desde Pirca. Territorio de Viscas. Foto: Pedro Castañeda Pardo
Cerro Rancocha. Territorio de Pirca. Foto: Pedro Castañeda Pardo.
 Cullpi atavillano en el cerro Rancocha, hasta donde se evidencia que llegó el fuego. Foto: Pedro Castañeda Pardo                                                                              
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lunes, 6 de octubre de 2014

San Miguel de Acos:primer resultado oficial a nivel provincial

                    La Oficina Nacional de Procesos Electorales-ONPE, dio a conocer los resultados de la elección municipal y regional llevado a cabo en el distrito "San Miguel de Acos", convirtiéndose así, en el primer distrito de esta provincia con información procesada al 100%, donde resultó elegido como alcalde, el Sr. Leoncio Genaro Espinoza Herrera para el periodo 2015-2018.

sábado, 26 de julio de 2014

Rinden homenaje a escritor chancayano


Instantes en que se lee la Resolución Municipal que declara 
como hijo ilustre de Chancay, al escritor y  poeta, Augusto 
Palomares Bazalar.
En emotiva ceremonia, llevado a cabo en el auditórium de la Municipalidad Distrital de Chancay,  reconocieron como hijo ilustre del referido distrito, al escritor Augusto Palomares Bazalar, nacido en Chancayllo, jurisdicción de Chancay.
 Tal reconocimiento la recibió de manos del alcalde Juan Álvarez Andrade, quien acompañado de decenas de escritores y poetas de la región Lima provincias reconocieron, en vida, la proficua labor de don Augusto Palomares Bazalar.
Su producción literaria está ligada a cantos a manera de décimas  a Chancay. El evento fue promovido por la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias- filial Chancay, en la persona de Hernán Anaya Arce.